2. Tu decisión de enfocarte en el éxito de otros.
El éxito es obtener una meta de valor.
Lo que haces que suceda para otro, Dios hará que suceda para ti.
Haz hacia los hombres lo que deseas que ellos desean que hagan hacia ti.
Todo lo que yo hago bueno para alguien Dios va a calendarizar eso mismo para mi.
Tus recompensas en la vida están determinadas por la clase de problemas que estés dispuesto a resolver para los demás.
Conviértete en un experto en el arte de resolver problemas.