
Sign up to save your podcasts
Or


En este episodio de Macro Sin Filtro hago un recorrido histórico por algunas de las burbujas financieras más importantes… pero con un enfoque distinto al habitual.
No todas las burbujas son iguales.
La narrativa clásica suele decir que toda burbuja es negativa, que siempre termina en destrucción de riqueza y crisis. Pero en este episodio propongo una mirada más matizada: hay burbujas “buenas”, “neutrales” y “malas”, dependiendo de lo que dejan después de explotar.
El punto central es el CAPEX.
Muchas burbujas vienen acompañadas de una enorme inversión en capital y desarrollo tecnológico. Cuando eso ocurre, aunque el mercado colapse, queda infraestructura, innovación y productividad que pueden impulsar la economía durante décadas. Ejemplos claros son la burbuja del 2000, que dejó las bases de internet y la digitalización global, o la burbuja ferroviaria de 1845 en Inglaterra, que transformó completamente el transporte y la economía.
Pero no todas las burbujas generan ese tipo de valor.
También analizo casos donde la especulación no deja nada productivo detrás. La crisis del 2008, centrada en el real estate, no generó avances tecnológicos significativos y además terminó en una crisis bancaria profunda. Lo mismo ocurrió con burbujas más antiguas como las de 1720 o la especulación inmobiliaria en Australia, donde el capital se asignó de forma completamente ineficiente.
Además, comparo dos de las crisis más grandes de la historia: 1929 y 2008. Mientras que la primera suele ser vista como la peor de todas, también ocurrió en un contexto donde había avances tecnológicos enormes —autos, electricidad, radio— que marcaron el rumbo de las siguientes décadas. Y, sobre todo, sucedió bajo el patrón oro, lo que limitó completamente la capacidad de respuesta.
En cambio, 2008 tuvo un impacto financiero enorme, pero en un sistema donde los bancos centrales pudieron intervenir y amortiguar la caída. Aun así, dejo una pregunta incómoda:
¿fue realmente “mejor” si no dejó nada productivo detrás?
Este episodio es una invitación a repensar cómo analizamos las burbujas, más allá de la caída en los precios.
Porque al final, no todas destruyen valor de la misma manera… ni todas construyen algo después.
Entonces, la pregunta es:
¿estamos hoy frente a una burbuja que va a dejar algo útil… o simplemente otra que va a desaparecer sin dejar nada?
**Este contenido no constituye una recomendación de inversión.
Seguime en X: @valentin_macro
Seguime en Substack: https://substack.com/@valentinteruggi
Seguime en TikTok: @valentinmacro
By ValentinEn este episodio de Macro Sin Filtro hago un recorrido histórico por algunas de las burbujas financieras más importantes… pero con un enfoque distinto al habitual.
No todas las burbujas son iguales.
La narrativa clásica suele decir que toda burbuja es negativa, que siempre termina en destrucción de riqueza y crisis. Pero en este episodio propongo una mirada más matizada: hay burbujas “buenas”, “neutrales” y “malas”, dependiendo de lo que dejan después de explotar.
El punto central es el CAPEX.
Muchas burbujas vienen acompañadas de una enorme inversión en capital y desarrollo tecnológico. Cuando eso ocurre, aunque el mercado colapse, queda infraestructura, innovación y productividad que pueden impulsar la economía durante décadas. Ejemplos claros son la burbuja del 2000, que dejó las bases de internet y la digitalización global, o la burbuja ferroviaria de 1845 en Inglaterra, que transformó completamente el transporte y la economía.
Pero no todas las burbujas generan ese tipo de valor.
También analizo casos donde la especulación no deja nada productivo detrás. La crisis del 2008, centrada en el real estate, no generó avances tecnológicos significativos y además terminó en una crisis bancaria profunda. Lo mismo ocurrió con burbujas más antiguas como las de 1720 o la especulación inmobiliaria en Australia, donde el capital se asignó de forma completamente ineficiente.
Además, comparo dos de las crisis más grandes de la historia: 1929 y 2008. Mientras que la primera suele ser vista como la peor de todas, también ocurrió en un contexto donde había avances tecnológicos enormes —autos, electricidad, radio— que marcaron el rumbo de las siguientes décadas. Y, sobre todo, sucedió bajo el patrón oro, lo que limitó completamente la capacidad de respuesta.
En cambio, 2008 tuvo un impacto financiero enorme, pero en un sistema donde los bancos centrales pudieron intervenir y amortiguar la caída. Aun así, dejo una pregunta incómoda:
¿fue realmente “mejor” si no dejó nada productivo detrás?
Este episodio es una invitación a repensar cómo analizamos las burbujas, más allá de la caída en los precios.
Porque al final, no todas destruyen valor de la misma manera… ni todas construyen algo después.
Entonces, la pregunta es:
¿estamos hoy frente a una burbuja que va a dejar algo útil… o simplemente otra que va a desaparecer sin dejar nada?
**Este contenido no constituye una recomendación de inversión.
Seguime en X: @valentin_macro
Seguime en Substack: https://substack.com/@valentinteruggi
Seguime en TikTok: @valentinmacro