Queridos amigos, el Altsimo se ha revelado a s mismo en lo ms humilde: el Mesas se nos fue entregado en la forma de un nio; y hoy en da queridos hermanos, debemos mantenernos en la bsqueda de nuestro Seor Jesucristo. La buena noticia es que no tenemos que hacerlo fsicamente, no tenemos que cruzar un desierto. Usted puede hacerlo ah mismo donde usted se encuentra. Aceptarlo con todo el corazn, el alma y la mente; porque nuestro Seor Jesucristo es el nico Camino a la Salvacin.