Cuando Dios está trabajando en un corazón, se mete en nuestra rutina. Se encendió la luz en aquella casa y Zaqueo vio la miseria en la que vivía sin darse cuenta.
Cuando Dios está trabajando en un corazón, se mete en nuestra rutina. Se encendió la luz en aquella casa y Zaqueo vio la miseria en la que vivía sin darse cuenta.