La nueva película documental de Juan Vicente Chuliá hace hincapié en la versatilidad de la danza (como herramienta de integración social, educativa, psicológica) con un
tratamiento en igualdad de condiciones: desde una compañía de
bailarines con Síndrome de Down al director de la Compañía Nacional
de Danza, desde un grupo de niños de extrarradio bailando hip-hop hasta
la primera bailarina del Ballet de Finlandia.