El álbum Cabra Negra de la banda colombiana del mismo nombre es uno de esos trabajos que se sienten como un umbral: una música que no solo se escucha, sino que invoca. Más que un debut tradicional, el disco funciona como una declaración estética y espiritual, un punto de encuentro entre la tradición mística de los Andes y la crudeza emocional del rock alternativo y el metal de raíz latinoamericana.