A finales de los noventa, cuando el punk californiano parecía dividido entre el hardcore, el skate punk y el revival melódico, Tiger Army apareció con una propuesta que miraba hacia otra época: rockabilly, horror de serie B, romanticismo macabro y la velocidad del punk. Su álbum homónimo, publicado el 26 de octubre de 1999 por Hellcat Records, fue el primer larga duración de la banda y convirtió el psychobilly en un punto de encuentro entre públicos que hasta entonces parecían pertenecer a escenas distintas. El núcleo creativo ya estaba claramente definido por Nick 13, cantante, guitarrista y compositor principal. Para la grabación del álbum se incorporaron Adam Carson, baterista de AFI, y Rob Peltier, bajista de The Quakes. Es una alineación de estudio particularmente interesante: Carson aporta una pegada punk contundente, mientras Peltier lleva el contrabajo hacia ese territorio característico del psychobilly.