En una nueva entrega de “Música de ayer y siempre”, Alicia Rizzardi propuso un viaje por el universo del tango, repasando brevemente sus orígenes en los arrabales porteños y su evolución como expresión cultural argentina. En ese marco, la figura de Cacho Castaña apareció como puente entre tradición y modernidad, llevando el género a nuevos públicos con un estilo propio.
La columna también se detuvo en los comienzos del artista, quien inició su camino en la música desde muy joven, primero como pianista en orquestas y luego como cantante. Su carrera solista lo consolidó rápidamente, con un repertorio que superó las 200 canciones publicadas y que lo convirtió en una voz inconfundible de la música popular argentina.
A lo largo de su trayectoria, Castaña recibió importantes reconocimientos como los premios Premios ACE y Premios Konex, que destacaron su aporte artístico. Su fallecimiento en 2019 dejó un vacío en la música popular, pero su obra sigue viva en cada escucha: durante el programa sonaron Café La Humedad y Garganta con Arena, dos piezas que todavía hoy emocionan y mantienen intacta la memoria de su voz.