En una nueva edición de la columna musical, Alicia Rizzardi compartió la historia de Tamara Castro, cantante nacida en Ensenada, Buenos Aires, que desde muy pequeña mostró un fuerte vínculo con el folklore y la música popular. Siendo apenas una niña comenzó a cantar en peñas y festivales, demostrando un talento y una pasión que con el tiempo la convertirían en una de las voces más queridas del género.
La columna también repasó uno de los momentos más importantes de su carrera: su debut en 1998 en el escenario mayor del Festival Nacional de Folklore de Cosquín, una presentación que la acercó definitivamente al reconocimiento nacional. Además, sonó “Calle Angosta”, tema incluido en el disco Pasiones, uno de los trabajos más recordados de su trayectoria.
La muerte de la artista en 2006 conmocionó profundamente al mundo del folklore argentino. A pesar de su partida temprana, dejó como legado seis discos como solista y una voz que todavía emociona a distintas generaciones. Tamara Castro supo darle una fuerza única al folklore, interpretando cada canción con pasión, carácter y una enorme sensibilidad popular. Su manera de cantar convirtió cada escenario en un encuentro emotivo con la gente, dejando una huella que aún sigue viva en el corazón de quienes aman la música argentina.