Porque se oirá una voz de mando, la voz de un arcangel y un sonido de la trompeta de Dios, y el Señor mismo bajara del cielo y los que murieron creyendo en Cristo resucitarán primero, después los que estemos vivos,seremos llevados juntamente con ellos en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire y así estaremos con el Señor para siempre. 1 Tesalonicenses 4:16.17.