Mundial, un sargento alemán realizaba un control de las trincheras. En eso, le llamó la atención un soldado raso que estaba temblando, y lo espetó duramente por ese motivo. El pobre hombre, aterido por el frío y los largos días de
inmovilidad en aquel sitio, se puso firme para responder a su superior: “Estoy temblando, señor, pero estoy en mi
Mundial, un sargento alemán realizaba un control de las trincheras. En eso, le llamó la atención un soldado raso que estaba temblando, y lo espetó duramente por ese motivo. El pobre hombre, aterido por el frío y los largos días de
inmovilidad en aquel sitio, se puso firme para responder a su superior: “Estoy temblando, señor, pero estoy en mi