El régimen iraní afirma estar "listo" para la guerra en caso de una intervención militar que no descarta Estados Unidos, como respuesta a la brutal represión en las protestas que se registran en varias ciudades iraníes desde el 28 de diciembre, y en las que según varias oenegés, han muerto más de 500 personas. A pesar de las tensiones, Teherán y Washington mantienen abierta la puerta al diálogo