El 21 de abril de 1934 el periódico londinense Daily Mail publicaba una fotografía que dio la vuelta al mundo: la cabeza de un animal con un largo cuello, sobresaliendo de las aguas apacibles de un lago. El lugar era el lago Ness, en las tierras altas de Escocia; la criatura, Nessie, como se le empezó a llamar al monstruo cuyo hogar eran aquellas profundas y turbias aguas.