Los residentes del sector Los Solares, ubicado en El Almirante, enfrentan una crisis de convivencia debido a las constantes fiestas callejeras que se extienden hasta el amanecer. Esta contaminación acústica persiste pese a las intervenciones policiales, pues los organizadores utilizan vigilantes para evadir a las autoridades. Además del ruido, la comunidad sufre por el deterioro vial y la carencia de drenaje, lo que provoca inundaciones recurrentes ante cualquier precipitación. La situación se agrava con el aumento de la inseguridad, donde delincuentes emplean juguetes de hidrogel para camuflar asaltos realizados con armas reales. En conjunto, estos problemas han degradado significativamente la calidad de vida de los vecinos, quienes exigen soluciones definitivas.