CAMINA CONMIGO – La Biblia Católica a la Luz del Año Litúrgico

CAMINA CONMIGO – La Biblia Católica a la Luz del Año Litúrgico

By CAMINA CONMIGOReligion & Spirituality
Download on the App Store

CAMINA CONMIGO – La Biblia Católica a la Luz del Año Litúrgico episodes

  • Episodio 70 - Descansar con Jesús para servir mejor ( IV semana del Tiempo Ordinario )

    Descansar con Jesús para servir mejor
    (Sábado 7 de febrero de 2026 · IV semana del Tiempo Ordinario · Primer sábado de mes)

    Hoy es sábado 7 de febrero de 2026, y llegamos a un número que también es signo de gracia: setenta episodiosdejando que la Palabra nos acompañe, setenta pasos pequeños que el Señor ha ido uniendo en el corazón. Y justo hoy, Jesús nos invita a algo esencial y profundamente espiritual: parar con Él, descansar, recuperar el centro… para servir mejor.

    La liturgia dibuja un movimiento muy claro: volver a Jesús, descansar en su presencia, y después salir con compasión y sabiduría. En el Evangelio, Jesús llama a sus apóstoles a apartarse un poco, pero al ver a la multitud no se endurece: se compadece “como ovejas sin pastor”. En la primera lectura, Salomón no pide poder ni riquezas: pide un corazón sabio para gobernar, para discernir, para servir con justicia. Y el salmo pone la actitud del discípulo que aprende a vivir: alegría por caminar en la Palabra.

    Hoy contemplamos tres textos que dibujan un mismo movimiento:

    📖 Evangelio: Marcos 6, 30-34 — Jesús llama a sus apóstoles: «Vengan ustedes solos a un lugar apartado y descansen un poco», y se compadece de la gente como ovejas sin pastor: el descanso en Dios se convierte en compasión.
    📖 Primera lectura: 1 Reyes 3, 4-13 — Salomón pide un corazón sabio para servir al pueblo: la sabiduría es un don que ordena la vida y el servicio.
    🎵 Salmo: 118(119), 9-14 — «¿Cómo un joven llevará una vida honesta?… guardando tus palabras»: la felicidad nace de caminar según la Palabra del Señor.

    Un episodio para dejar de correr por dentro, para escuchar a Jesús decirte “ven y descansa conmigo”, y para pedir—como Salomón—un corazón que sepa elegir lo que vale. Porque cuando descansamos en Jesús, el servicio deja de ser carga… y se vuelve amor.

    Con el corazón abierto, escuchemos primero el Evangelio.

    🌿 www.caminaconmigo.org

    15 min
  • Episodio 69 - Ser fiel a Jesús, aunque duela ( IV semana del Tiempo Ordinario)

    Ser fiel a Jesús, aunque duela
    (Viernes 6 de febrero de 2026 · IV semana del Tiempo Ordinario · Memoria de san Pablo Miki y compañeros mártires)

    Hoy la Palabra nos coloca frente a la fidelidad en medio de la presión, la violencia y la injusticia: un profeta silenciado por decir la verdad, un rey que lucha y canta apoyado solo en Dios, y un salmo que proclama: “Bendito sea Dios, mi salvador”. Y en este marco recordamos a san Pablo Miki y a tantos mártires que con su vida y su muerte han dicho: con Jesús, la fidelidad vale más que quedar bien.

    Es un día para mirarnos con honestidad: ¿dónde me da miedo decir la verdad?, ¿qué me pesa más—mi conciencia o el “qué dirán”?, ¿en qué momentos estoy negociando mi fidelidad por aprobación, comodidad o miedo?

    Hoy contemplamos tres textos que muestran la fidelidad probada en medio de la presión y el dolor:

    📖 Evangelio: Marcos 6, 14-29 — Juan el Bautista es silenciado por decir la verdad; Herodes queda atrapado entre su conciencia y el “qué dirán”: cuando el corazón no decide por Dios, termina decidiendo por miedo.
    📖 Primera lectura: Eclesiástico (Sirácide) 47, 2-13 — La memoria de David: ungido de Dios, luchador, cantor, pecador perdonado y amigo fiel del Señor: la fidelidad no es perfección, es volver a Dios.
    🎵 Salmo: 17(18) — «Bendito sea el Señor, mi roca y mi salvador»: una confianza que sostiene en plena batalla.

    Un episodio para pedir la valentía de la verdad, para elegir a Dios por encima de la presión, y para recordar que la fidelidad se vive también en lo pequeño: cuando nadie aplaude, cuando cuesta, cuando duele… pero el corazón permanece del lado de Jesús.

    Con el corazón disponible, escuchemos primero el Evangelio.

    🌿 www.caminaconmigo.org

    16 min
  • Episodio 68 - Perder la vida por Cristo es encontrarla de verdad (Jueves 5 de febrero de 2026 )

    Episodio 68

    Perder la vida por Cristo es encontrarla de verdad
    (Jueves 5 de febrero de 2026 · Fiesta de san Felipe de Jesús, protomártir mexicano — en México)

    Hoy la Palabra se cruza con la vida de un mártir: un Jesús que invita a tomar la cruz cada día, un apóstol que reconoce que lleva un tesoro en una vasija frágil, y un salmo que levanta los ojos al Señor en medio del desprecio y la prueba.

    Es un día para preguntarnos con honestidad:
    ¿en qué pongo mi seguridad?,
    ¿qué estoy intentando salvar a toda costa?,
    ¿dónde me da miedo entregar la vida por Cristo, aunque sea en cosas pequeñas?

    Hoy nos dejamos iluminar por tres textos que convergen en la misma llamada: seguir a Jesús sin miedo a perder, porque con Él nada de lo que se entrega se desperdicia:

    📖 Evangelio: Lucas 9, 23-26 — Jesús invita a negarse a sí mismo, tomar la cruz cada día y seguirlo: perder por amor es el camino de la vida verdadera.
    📖 Primera lectura: 2 Corintios 4, 7-15 — «Llevamos este tesoro en vasos de barro»: la fragilidad no estorba a Dios; es el lugar donde su fuerza se revela, y la vida se gasta por Jesús.
    🎵 Salmo: 123(122) — «A ti levanto mis ojos…»: una oración que resiste el desprecio y se mantiene mirando al Señor.

    Un episodio para elegir la cruz cotidiana sin dramatismos, para aceptar nuestra fragilidad sin vergüenza, y para confiar en que el amor entregado —como el de san Felipe de Jesús— no se pierde: se convierte en vida, en testimonio, en luz para otros.

    Con el corazón abierto, nos acercamos primero al Evangelio.

    🌿 www.caminaconmigo.org

    18 min
  • Episodio 67 - Deja que Dios sane tu corazón cerrado (IV semana del Tiempo Ordinario)

    Deja que Dios sane tu corazón cerrado

    (Miércoles 4 de febrero de 2026 · IV semana del Tiempo Ordinario)

    Hoy la Palabra nos habla de un corazón que se cierra por la costumbre y la incredulidad, de un rey que se equivoca buscando seguridad en sus números, y de la dicha profunda de quien se deja perdonar.

    Es un día para preguntarnos en serio:

    ¿en qué partes de mi vida me he acostumbrado tanto a Jesús que ya no dejo que me sorprenda?,

    ¿en qué cosas me apoyo más en mis fuerzas que en Dios?,

    ¿qué pecados prefiero no mirar, aunque me estén robando la paz?

    Hoy dejamos que tres textos dibujen el camino desde un corazón cerrado hasta un corazón sanado por la verdad y el perdón de Dios:

    📖 Evangelio: Marcos 6, 1-6 — Jesús vuelve a su pueblo y es rechazado por los suyos, que no creen en Él: la familiaridad sin fe puede cerrar el corazón.

    📖 Primera lectura: 2 Samuel 24, 2. 9-17 — David manda hacer un censo por orgullo, se arrepiente y se abandona a la misericordia de Dios: cuando cae la autosuficiencia, vuelve la confianza.

    🎵 Salmo: 31(32) — La alegría del perdón: «Dichoso aquel a quien se le perdona la culpa y se le absuelve el pecado».

    Un episodio para pedirle al Señor que rompa nuestra costumbre, que nos devuelva el asombro, que nos muestre lo que estamos evitando… y que nos sane con su misericordia. Porque cuando el corazón se abre a la verdad, también se abre a la paz.

    Con el corazón abierto, escuchemos primero el Evangelio.

    🌿 www.caminaconmigo.org

    18 min
  • Episodio 66 - Pon tu dolor en manos de Jesús (IV semana del Tiempo Ordinario)

    Episodio 66

    Pon tu dolor en manos de Jesús

    (Martes 3 de febrero de 2026 · IV semana del Tiempo Ordinario)

    Hoy la Palabra nos lleva al corazón mismo del sufrimiento humano: un padre que ve morir a su hija, una mujer que lleva años sangrando en silencio, un rey que llora desconsolado por la muerte de su hijo, y un salmo que se atreve a gritar: “Señor, escúchame, estoy necesitado”. Es un día para mirar de frente nuestros dolores más hondos, nuestros duelos, nuestras culpas, y descubrir que Jesús no se queda lejos: entra en nuestra historia, la toca, y nos invita a confiar incluso cuando parece que ya no hay nada que hacer.

    En el Evangelio, dos dolores se cruzan en el mismo camino: el de Jairo, que suplica por su hija, y el de una mujer que sufre desde hace doce años, cansada de gastar fuerzas y esperanza. Jesús no apresura, no minimiza, no esquiva: se detiene, escucha, mira, toca… y devuelve vida. Mientras tanto, en la primera lectura, David llora a Absalón con un llanto que no se puede explicar: cuando el amor se mezcla con la pérdida, el alma se quiebra. Y el salmo nos presta palabras cuando ya no sabemos cómo orar: “Inclina tu oído, Señor…”.

    Hoy dejamos que tres textos se encuentren en el mismo punto: nuestro dolor:

    📖 Evangelio: Marcos 5, 21-43 — Jesús cura a una mujer enferma desde hace doce años y devuelve la vida a la hija de Jairo: cuando Jesús toca, el miedo pierde poder.

    📖 Primera lectura: 2 Samuel 18, 9-10. 14. 24-25a. 30–19, 3 — El llanto de David por su hijo Absalón: un duelo que desgarra y revela la hondura del amor.

    🎵 Salmo: 86(85) — «Inclina tu oído, Señor, escúchame, que soy pobre y desdichado»: la oración del que ya no puede sostenerse solo.

    Un episodio para llevarle a Jesús lo que no se puede acomodar, para poner nombre a tu herida sin vergüenza, y para confiar en esto: aunque todo parezca tarde, Jesús sigue diciendo a la vida: “Levántate”.

    Con el corazón abierto, nos dejamos tocar primero por el Evangelio.

    🌿 www.caminaconmigo.org



    18 min
  • Episodio 65 - Presenta tu vida y deja que Cristo la ilumine (IV Semana del tiempo ordinario)

    Presenta tu vida y deja que Cristo la ilumine
    (Lunes 2 de febrero de 2026 · Fiesta de la Presentación del Señor)

    Hoy contemplamos a Jesús niño llevado al templo, ofrecido al Padre en brazos de María y José; escuchamos la profecía de un Dios que entra en su santuario para purificarlo; y rezamos un salmo que invita a abrir puertas y dejar pasar al Rey de la gloria. Es un día para mirar nuestro propio corazón como un templo, reconocer lo que necesita ser limpiado, y atrevernos a poner nuestra vida en manos de Jesús para que sea luz en medio de nuestra historia.

    La Presentación del Señor es un encuentro de luces y de promesas cumplidas. Simeón, con un corazón que sabe esperar, toma a Jesús en brazos y lo reconoce como luz para las naciones. Y esa luz no solo consuela: también revela, purifica, ordena. Por eso la primera lectura nos habla del Señor que entra a su templo como fuego que limpia lo que no es verdadero. Y el salmo lo canta con fuerza: puertas que se abren para que entre el Rey de la gloria… como si hoy el Señor tocara también la puerta de nuestra vida.

    Hoy nos dejamos acompañar por tres pasajes que convergen en una misma imagen:

    📖 Evangelio: Lucas 2, 22-40 — Jesús es presentado en el templo y Simeón lo reconoce como luz para las naciones: Dios entra en lo cotidiano para iluminarlo todo.
    📖 Primera lectura: Malaquías 3, 1-4 — El Señor llega a su templo como fuego que purifica: su presencia limpia y restaura.
    🎵 Salmo: 24(23) — «Portones, alzad los dinteles… va a entrar el Rey de la gloria»: abrirse a Dios es dejarlo reinar en el corazón.

    Un episodio para presentar tu vida como está—con su cansancio, su anhelo y su herida—y decirle a Jesús: “Entra”. Porque cuando Cristo ilumina, también purifica; cuando ilumina, también consuela; cuando ilumina… nos devuelve el rumbo.

    Con el corazón abierto, nos acercamos primero al Evangelio.

    🌿 www.caminaconmigo.org


    16 min
  • Episodio 64 - Abraza la pequeñez que Dios bendice (IV Domingo del Tiempo Ordinario)

    Abraza la pequeñez que Dios bendice
    (Domingo 1 de febrero de 2026 · IV Domingo del Tiempo Ordinario)

    Hoy la Palabra nos presenta el corazón mismo del mensaje de Jesús: las bienaventuranzas; un pequeño resto pobre y humilde del que habla el profeta; y un salmo que proclama a Dios como defensor de los oprimidos y compañero de los pequeños. Es un día para revisar qué entendemos por “felicidad”, cómo miramos nuestra propia pobreza, y aprender a creer que, justo ahí donde nos sentimos pequeños, Dios quiere regalarnos su Reino.

    En el Evangelio, Jesús sube al monte y pronuncia una felicidad que el mundo no entiende: dichosos los pobres de espíritu, los mansos, los que lloran… No porque el dolor sea bueno, sino porque Dios no abandona a quien se queda sin apoyos. La primera lectura nos habla de un “pueblo humilde y pobre” que se refugia en el nombre del Señor: no es gente perfecta, es gente que se deja sostener. Y el salmo es como un abrazo: Dios levanta al caído, sostiene al oprimido, y no se olvida de los que nadie mira.

    Hoy meditamos tres textos que se iluminan entre sí:

    📖 Evangelio: Mateo 5, 1-12a — Las bienaventuranzas: Jesús proclama dichosos a los pobres de espíritu, a los mansos, a los que lloran… y revela el camino del Reino.
    📖 Primera lectura: Sofonías 2, 3; 3, 12-13 — Dios promete dejar un pueblo “humilde y pobre” que se refugia en su Nombre: la pequeñez se vuelve casa de Dios.
    🎵 Salmo: 146 — Dios es fiel y cercano a los que sufren: defiende al oprimido, sostiene al caído y cuida al pequeño.

    Un episodio para soltar la idea de que solo vales cuando “puedes”, para mirar tu pequeñez sin vergüenza, y para escuchar a Jesús decirte hoy: ahí mismo—en tu pobreza, en tu llanto, en tu mansedumbre—puede nacer el Reino.

    Con el corazón abierto, escuchemos primero el Evangelio.

    🌿 www.caminaconmigo.org

     

    16 min
  • Episodio 63- Deja que Jesús calme tu tormenta interior (III semana del Tiempo Ordinario)

    Deja que Jesús calme tu tormenta interior
    (Sábado 31 de enero de 2026 · III semana del Tiempo Ordinario · Memoria de san Juan Bosco, presbítero)

    Hoy la Palabra nos lleva a una barca en medio de la noche, sacudida por el viento y las olas; a un rey que se indigna ante una injusticia sin darse cuenta de que está viendo su propio pecado; y a un salmo que pide, con humildad, un corazón nuevo. Es un día para mirar de frente nuestras tormentas, nuestras culpas, y descubrir que Jesús no se asusta de ellas: Él entra en medio del caos y lo primero que hace es traer verdad y paz.

    En el Evangelio, los discípulos están en la barca con Jesús… y aun así sienten que se hunden. La tormenta por fuera despierta tormentas por dentro: miedo, descontrol, sensación de abandono. Pero Jesús se levanta, manda callar al viento y al mar, y luego hace una pregunta que atraviesa el corazón: “¿Por qué tienen miedo?”. En la primera lectura, Natán no humilla a David: lo conduce a la verdad. Y cuando David por fin se reconoce, se abre la puerta del arrepentimiento real. El salmo se vuelve entonces la oración del que ya no quiere justificarse, sino volver a empezar: “Crea en mí un corazón puro”.

    Hoy meditamos tres textos que se iluminan entre sí:

    📖 Evangelio: Marcos 4, 35-41 — Jesús calma la tempestad y pregunta: «¿Por qué tienen miedo? ¿Todavía no tienen fe?»: la paz nace cuando Él ocupa el centro.
    📖 Primera lectura: 2 Samuel 12, 1-7a. 10-17 — Natán confronta a David con una parábola y el rey descubre que la injusticia que condena es la suya: la verdad duele, pero salva.
    🎵 Salmo: 50(51) — «Crea en mí, Dios mío, un corazón puro»: la misericordia empieza cuando dejamos de escondernos.

    Un episodio para permitirle a Jesús entrar justo donde hay caos, para aceptar la verdad sin desesperarnos, y para creer que la fe no es no tener tormentas… sino saber a quién llamar cuando el corazón se agita. Jesús puede calmar el mar… y también puede calmar tu interior.

    Con el corazón abierto, escuchemos primero el Evangelio.

    🌿 www.caminaconmigo.org


    17 min
  • Episodio 62- Deja que Dios rehaga tu historia desde su misericordia ( III semana del Tiempo Ordinario)

    Deja que Dios rehaga tu historia desde su misericordia
    (Viernes 30 de enero de 2026 · III semana del Tiempo Ordinario)

    Hoy la Palabra nos pone delante una historia muy humana y muy real: un rey que cae en pecado y lastima a inocentes, un salmo que nace de un corazón que por fin reconoce su culpa, y un Jesús que nos habla de un Reino que crece en silencio, sin trampas ni violencia, desde semillas pequeñas. Es un día para no maquillar el corazón, para mirar la verdad con humildad y para creer que Dios puede rehacer nuestra historia… no desde el castigo, sino desde la misericordia.

    En el Evangelio, Jesús nos regala dos imágenes llenas de esperanza: la semilla que crece “sin que él sepa cómo” y el granito de mostaza que parece insignificante, pero termina siendo hogar y cobijo. El Reino de Dios no avanza con golpes, ni con presión, ni con apariencias: crece desde dentro, lentamente, con paciencia. En la primera lectura, en cambio, vemos lo que hace el pecado cuando se alimenta en secreto: David cruza líneas, usa poder, oculta, manipula… y la herida se expande hasta tocar a inocentes. Y el salmo se vuelve el lenguaje del regreso: cuando por fin se cae la máscara, la oración dice lo esencial: “Ten piedad de mí, Señor, por tu amor”.

    Hoy meditamos tres textos que se iluminan entre sí:

    📖 Evangelio: Marcos 4, 26-34 — El Reino crece como semilla que germina en silencio y como grano de mostaza que se vuelve cobijo: Dios obra desde lo pequeño y lo oculto.
    📖 Primera lectura: 2 Samuel 11, 1-4. 5-10. 13-17 — El pecado de David con Betsabé y la muerte de Urías: cuando el corazón se desvía, la mentira termina pidiendo más mentira.
    🎵 Salmo: 50(51) — El gran salmo de la misericordia: «Ten piedad de mí, Señor, por tu amor… crea en mí un corazón puro».

    Un episodio para volver a empezar con verdad, para dejar que Dios toque lo que duele y lo que avergüenza, y para confiar en que, cuando nos rendimos a su misericordia, Él puede hacer crecer un Reino nuevo dentro de nosotros… desde una semilla pequeña.

    Con el corazón abierto, escuchemos primero el Evangelio.

    🌿 www.caminaconmigo.org


    16 min
  • Episodio 61 - Deja que la luz de Dios se vea en tu vida ( III semana del Tiempo Ordinario)

    Deja que la luz de Dios se vea en tu vida
    (Jueves 29 de enero de 2026 · III semana del Tiempo Ordinario)

    Hoy la Palabra nos lleva a una lámpara que no se enciende para esconderla, a un rey que se postra humilde ante Dios reconociendo que todo es gracia, y a un salmo que canta la elección de Sión como casa del Señor. Es un día para revisar cómo estamos midiendo a los demás, qué escondemos y qué dejamos ver, y pedir la gracia de que lo que Dios hace dentro de nosotros pueda también reflejarse hacia fuera.

    En el Evangelio, Jesús nos recuerda algo sencillo y exigente: la luz no se da para ocultarla. Lo que Dios enciende en el corazón está llamado a iluminar: en la manera de hablar, de mirar, de servir, de perdonar. Y Jesús añade una advertencia que toca la vida diaria: la medida con que medimos será la misma con la que seremos medidos. En la primera lectura, David se presenta ante el Señor sin máscaras: no presume, no se apropia, no se engrandece… se postra y reconoce que todo lo que tiene es don. Y el salmo canta esa fidelidad: Dios elige una casa, un lugar, una historia… para habitar y sostener.

    Hoy meditamos tres textos que se iluminan entre sí:

    📖 Evangelio: Marcos 4, 21-25 — La lámpara se pone en el candelero y no se esconde; Jesús habla también de la medida con que tratamos a los demás: la luz se muestra y el amor se mide con misericordia.
    📖 Primera lectura: 2 Samuel 7, 18-19. 24-29 — David reconoce con humildad la grandeza de la promesa de Dios sobre su casa: todo es gracia y todo vuelve a Dios.
    🎵 Salmo: 131(132) — Dios elige a Sión como morada y sostiene el trono de David: la fidelidad del Señor no falla.

    Un episodio para pedir un corazón sin doblez, para dejar de esconder lo que Dios está sanando, y para vivir de tal modo que la luz se note: en la forma en que amamos, en la forma en que juzgamos menos, y en la manera en que dejamos que Dios se vea en nosotros.

    Con el corazón abierto, escuchemos primero el Evangelio.

    🌿 www.caminaconmigo.org

    17 min

About CAMINA CONMIGO – La Biblia Católica a la Luz del Año Litúrgico

From the publisher's feed

Camina Conmigo es un podcast diario que te acompaña a escuchar, meditar y vivir la Palabra de Dios siguiendo el Año Litúrgico. Cada episodio ofrece el Evangelio del día, una lectura del Antiguo…