Vivir con propósito es una decisión de rendición a Dios de cada día. Es abrazar quienes somos en Él, amar su voluntad y buscar agradarle por encima de nuestros propios deleites.
Vivir con propósito es una decisión de rendición a Dios de cada día. Es abrazar quienes somos en Él, amar su voluntad y buscar agradarle por encima de nuestros propios deleites.