Dios eligió amarnos, hacernos bien, sabiendo que le fallaríamos, y que pecaríamos, envió a Jesus para que pagara con su sacrificio todos los pecados que comete cada ser humano, su sacrificio es suficiente para los pecados del pasado, presente y futuro, el Señor Jesus nos acerca al Padre y nos limpia de toda maldad, y por medio de su Espíritu Santo nos hace nacer de nuevo y ser hijos, nos da Salvación.