Con la campaña contra el decreto ley 349, iniciada por un grupo de artistas en la primavera de 2018, se abrió en Cuba un ciclo de protestas contra la imposición totalitaria que creció exponencialmente hasta que la combinación de factores internos y una intensa oleada represiva parecieron contraer y amordazar los esfuerzos de organización para la manifestación y la articulación de la sociedad civil.
El ciclo abierto en 2018 se caracterizó por la extensión de la rebeldía del campo artístico a la sociedad en general, camino que fue afianzado sin duda por el acuartelamiento en San Isidro en noviembre de 2020. También por la ocupación del espacio público, como en el caso de la manifestación de artistas el 27 de noviembre de 2020 frente al Ministerio de Cultura y el ejemplo más relevante, por su alcance y sus dimensiones, las manifestaciones del 11 de julio de 2021.
Asimismo, la utilización de Internet y las redes sociales como espacio de comunicación de una creciente esfera pública caracteriza la acción política de la sociedad civil cubana en este último ciclo.
Hoy, cuando muchos de los protagonistas de los principales sucesos se encuentran en la cárcel, incluidos casi mil manifestantes condenados a penas desproporcionadas que buscan sembrar el miedo en el resto de la población y otros han sido desterrados, exiliados, o son sostenidamente acosados y violentados en sus derechos elementales dentro de la isla, pareciera que la posibilidad abierta con las protestas de los años recientes ha sido nuevamente clausurada. Sin embargo, este momento es solo el lado oscuro de una alternancia que dará paso, inevitablemente, a otro ciclo de insurgencia civil.
Oscar Grandío y Armando Chaguaceda amplían, en esta segunda parte de la conversación comenzada en el episodio anterior, los conceptos de interacciones estratégicas y espacios de organización y reflexión. Ambos conceptos conducen a explorar posibilidades a realizar aún en el estrecho margen de acción permitido por la configuración totalitaria y la intensificación de su naturaleza represiva. Conversamos sobre cómo es posible transformar la retracción inevitable de la sociedad civil ante las fuerzas represivas en repliegue estratégico, cómo volver fecundos los momentos más oscuros; cómo prepararse, en fin, para la primavera inevitable.