De pronto en el camino alguien les habla, otro peregrino también camino a Emaus, les pregunta por lo que los tiene así, ellos tratan de explicarle preguntándose al mismo tiempo: ¿como es que el sea el único que no se ha enterado de todo lo que ha sucedido?
El accede a quedarse y al partir el pan, sus ojos son abiertos, era El, Jesús ahora resucitado, había caminado con ellos todo ese camino, escuchándolos y animándolos con las escrituras a no perder la esperanza, pero ahora, de pronto había desaparecido.