La misión de Abraham es desarrollar su plenitud desde un lugar no egoísta. Hoy hablamos de vencer la culpa moral de permitirse perseguir su pasión de manera profesional, de que las pequeñas señales son suficientes para darnos la oportunidad de intentar nuevos caminos, de utilizar deportes extremos para aprender a manejar emociones en situaciones de adversidad, de confiar en sus sensaciones corporales al tomar una decisión, de experimentar varios círculos sociales como manera de autoconocimiento y de manifestarse con el universo.