Al estudiar y leer la carta a los Hebreos, podemos observar como el autor presenta primero al Señor Jesús como Dios, nos presenta la dualidad de Cristo, como hombre y como Dios, después nos exhorta a no descuidar una salvación tan grande, ya que costó la sangre de Cristo, quien es superior a todo y a todos y esta por encima de todos.
Después al llegar al capítulo 4 nos presenta a Cristo como nuestro reposo (día de descanso, shabbat) y como nuestro Sumo Sacerdote.