El estilo de vida es tan determinante para evitar la aparición de esta patología como en su tratamiento. «Sea como prevención, en su inicio o en fases avanzadas, la dieta y el ejercicio son fundamentales», advierte la doctora Rebeca Reyes, miembro del servicio de Endocrinología y Nutrición del Complejo Hospitalario Torrecárdenas y coordinadora del Grupo de Diabetes de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (Seen).
Aunque popularmente se relaciona esta enfermedad con una alimentación alta en azúcares, la realidad es que no hay una relación directa entre dulce y diabetes.