Escrache neurótico de Enrique Vargas Peña, en el contexto de la gravísima crisis sociopolítica del Segundo Marzo Paraguayo, producido por la avanzada ilegal reeleccionista del presidente Horacio Cartes y sus cómplices, que ha derivado en el incendio del Parlamento y el asesinato por parte de la Policía del jóven opositor Rodrigo Quintana.