¡Un millón cien mil euros! Eso es lo que nos ha costado a los madrileños la consulta popular de Manuela Carmena, para hacer lo que la da la real gana, entre otras cosas porque no pidió permiso al Gobierno central y consultó sobre cuestiones que no son municipales. El recuento lo hicieron voluntarios, por supuesto, de Ahora Madrid, el contrato de una de las empresas cabecera de Podemos 'Agora Voting' fue troceado para no sacarlo a concurso, la cadena de custodia de votos ni estaba ni se la esperaba. Como verán, un sinfín de tropelías dignas de ser investigadas...