Es una alabanza que habla de la misericordia de Dios
como Creador del universo para con todos,
especialmente de su amor para nosotros como humanos.
Pero sobre todo habla de la forma de acercarse al Creador
del universo, la cual debe ser de corazón, con todo nuestro ser
y con humildad reconociendo su grandeza.
SALMO 150
1
Alabad a Dios en su santuario;
Alabadle en la magnificencia de su firmamento.
2
Alabadle por sus proezas;
Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.
3
Alabadle a son de bocina;
Alabadle con salterio y arpa.
4
Alabadle con pandero y danza;
Alabadle con cuerdas y flautas.
5
Alabadle con címbalos resonantes;
Alabadle con címbalos de júbilo.
6
Todo lo que respira alabe a JAH.
Aleluya.