En el aniversario 50 del asesinato de Gerardo Abreu Fontán, ocurrido el 6 de febrero de 1959, cuando apenas tenía 26 años de edad, el intelectual revolucionario cubano Ricardo Alarcón de Quesada, recordaba que “llegó a ser para nosotros un mito. Él, que no había avanzado en la enseñanza elemental, dirigió a los jóvenes y estudiantes de la capital y ninguno dudó nunca que Gerardo era el más capaz, el más sensible, el más profundo de nuestros compañeros”.