Con solo 17 años de edad, en diciembre de 1962 la camagüeyana Rebeca Andújar Rojas —en ese momento estudiante de la Escuela Profesional de Comercio de Camagüey— se vinculó directamente a las tareas de la nacionalización, que incluyó establecimientos, almacenes, depósitos y sucursales dedicadas a las ramas de ropa, tejido, calzado y ferretería.