En el depósito aurífero Santa Elena, perteneciente al municipio de Guáimaro en Camagüey, un grupo de ciudadanos de manera inescrupulosa realizaba la extracción ilegal de minerales.
El enfrentamiento a esa actividad furtiva de búsqueda de oro ha permitido actuar en la prevención del patrimonio social, de daños al ecosistema y a la salud humana.