Enero es un mes especial y lo asevero con profundo regocijo patrio. No todas las naciones tienen el privilegio de parir monumentales hombres, que aún después de muertos, convidan a la batalla, al arrojo, al sacrificio, a morir por la vida.
La calle Paula, en La Habana Vieja, fue testigo el 28 de enero de 1853, del nacimiento de quien, a decir del historiador Eusebio Leal, fuera genuinamente no un ideólogo más, sino el ideólogo principal de la llamada Guerra Necesaria de 1895 en Cuba.