Este no es un episodio para explicarte todo. Es para acompañarte ahí. En ese punto donde no puedes decir que todo está bien, pero tampoco puedes decir que todo está perdido. Si algo no salió como esperabas no significa que terminó mal. Puede ser que Dios esté haciendo algo más profundo de lo que imaginabas. Este no es el final. Es el comienzo de una vida distinta.¡Resucitaste!, ¿y ahora qué?.