Cuando Dios bendice antes de pedir
Hoy no empezamos intentando cambiarlo todo.
Empezamos deteniéndonos. Este primer episodio es una invitación a comenzar el año desde otro lugar, no desde la presión, ni desde la culpa, ni desde el miedo a repetir, sino desde la bendición de Dios.
La Palabra nos recuerda que Dios no empieza exigiendo, empieza bendiciendo. Y cuando aprendemos a vivir desde ahí, algo profundo comienza a ordenarse por dentro.
Este episodio no te pide que hagas más.
Te invita a recibir. Escúchalo con calma.
Un día a la vez.