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En este capítulo de Canciones para Ver Amanecer, conversamos con Yocu Arellano, baterista y fundador de Los de Abajo, una de las bandas emblemáticas del ska mexicano.A través de sus viajes, escenarios y encuentros con otras culturas, reflexionamos sobre la fuerza de lo colectivo, la igualdad y la música como un lenguaje capaz de derribar fronteras. ¿Qué nos mantiene unidos cuando venimos de mundos distintos?Quizá la verdadera revolución comienza cuando dejamos de mirar nuestras diferencias como obstáculos y aprendemos a reconocernos en el otro."No sé de dónde vengas, pero eres mi hermano".Una conversación fuerte y frontal sobre música, conciencia de clase y la posibilidad de construir un mundo donde de verdad quepamos todos.Familia querida, muy bello día.Ya amaneció.
En este capítulo de Canciones para Ver Amanecer, me siento a platicar con mi querido amigo Erick Morelos, fundador de Japonica, sobre el sacrificio como un ritual de transformación y la paciencia como una forma de inteligencia.Hablamos de música, de abundancia, de silencio y de ese antiguo conocimiento que nos recuerda que nada florece a la fuerza.Erick tiene esa rara capacidad de mirar profundo: con la inteligencia de quien observa antes de actuar y la sensibilidad de quien sabe escuchar una canción incluso cuando todavía no ha comenzado.La fortuna no es aquello que encontramos al final del camino, sino aquello en lo que nos convertimos mientras aprendemos a caminarlo.Sembrar. Esperar. Escuchar. Florecer. (anotado)Ya amaneció.
En este capítulo de Canciones para Ver Amanecer me senté a conversar con mi querido amigo José Luis Arellano, El Rocko, bajista de Los Vecinos Nocivos, y juntos viajamos en el tiempo a aquel Xalapa que buscaba identidad entre el ska, el reggae, el punk, el surf, las tocadas y las amistades que nos fueron formando.Volvimos a esa época, pero desde otro lugar: con más historias, más cicatrices y más conciencia.Y nos dimos cuenta de que quizá la vida es eso: dar vueltas y vueltas como en el slam.Que estamos comenzando otra, con la oportunidad de hacer mejor las cosas, de seguir haciendo música, de cuidar a los nuestros y de entender que todavía quedan muchos amaneceres.Porque ver amanecer también es regresar a la noche para descubrir quiénes somos ahora.
Esta noche, junto a la fogata, me acompaña, mi querida amiga Lore Banda. Entre el frío de la noche y el calor del fuego, hablamos de la confianza, de aprender a mirarnos con ternura y de esa belleza que no termina en el espejo, sino que se convierte en la manera en que tocamos la vida de los demás.El verdadero despertar no llega con el sol, sino en esos momentos de silencio compartido, cuando dejamos de pelearnos con nuestro propio reflejo y aprendemos a reconocernos en la mirada de quienes nos quieren.Una charla sobre el valor de seguir caminando, incluso cuando el sendero se pierde entre la oscuridad y las montañas y mientras la noche avanza, algo dentro de nosotros comienza a amanecer.Familia querida, muy bello día.
A Fay lo conozco desde que éramos niños y le tengo un cariño enorme. He tenido la fortuna de verlo crecer, de compartir caminos y de descubrir cómo aquel niño que soñaba, imaginaba y escuchaba con tanta atención terminó convirtiéndose en un escritor con una mirada profundamente humana y espiritual.
Me emociona sentarme hoy con mi carnal a hablar de nuestra infancia, de nuestros padres, de los libros, de la vida y de todo eso que uno va entendiendo o tratando de entender mientras crece. Quiero invitarlos de corazón a no perderse este capítulo de Canciones para Ver Amanecer.
Para mí, esta no fue solamente una entrevista: fue la charla que le debía a mi amigo, un intento por conservar en el fuego y en el viento la prueba de que aquí estuvimos y por aquí nos vamos a quedar.
Con Irene he compartido varias conversaciones, pero en este capítulo nos atrevimos a hablar desde un lugar mucho más íntimo sobre el dolor, la violencia, la fe y esa pequeña pero terca esperanza que nos sigue diciendo que vale la pena creer.Irene Arcos escribió "¡Échale ganas! Mi historia de supervivencia, lucha y sanación" para poner en palabras una parte de su propia noche. Familia querida los invitamos de corazón a leerlo: no porque tenga respuestas fáciles, sino porque en sus páginas hay una historia que acompaña, que incomoda, que abraza y que nos recuerda que contar lo que nos pasó también puede ser una manera de sanar y de encender una luz para alguien más.Este episodio es una conversación entre dos amigos que no quieren acostumbrarse a la oscuridad y que, aun con todas nuestras heridas, seguimos buscando razones para esperar el amanecer.Que sea para bien.
Familia querida, muy bello día.Esta madrugada nos sentamos alrededor de la fogata para hablar de una de las noches más largas de México: la noche de quienes desaparecieron y dejaron una silla vacía, una habitación en silencio, un teléfono que ya nadie contesta.Hoy, en el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, conversamos con Noé Zavaleta, escritor y periodista que ha caminado durante años entre las historias de desapariciones, violencia y crimen organizado.Pero esta vez queremos mirar más allá del periodista y saber ¿Qué ocurre con un hombre que todos los días escucha historias que nadie debería tener que contar? Y, sobre todo, ¿cómo se sigue siendo humano cuando la realidad parece empeñada en quitarnos la esperanza? Noé nos ayuda a atravesar esa oscuridad sin convertirla en espectáculo. Hablamos de los ausentes, de quienes buscan, de quienes esperan y de quienes tienen la difícil tarea de poner palabras donde muchas veces solamente queda el silencio.Por eso escribimos, por eso cantamos, Para dejar encendida una luz.Para decir sus nombres Para recordar que mientras alguien siga buscando, la noche todavía no ha terminado.Esta es una conversación para escuchar despacio.A oscuras.Hasta que vuelva a amanecer.
Esta charla ocurrió a finales de octubre del año pasado, ha esperado paciente suspendida en el tiempo y el espacio, algo me dice que hoy debe salir.
debemos seguir la escuela, hacer el hechizo, sembrar el amor y fortalecer las palabras.
de verdad disfruten la charla de dos caminantes.
Mago, alquimista, cronista, jaranero...
Aldo Flores es un gran amigo, con mayúsculas.
A base de gestión, management, administración, pero sobre todo amor, Sandra Villanueva llevó a un grupo de amigos de un barrio popular de Xalapa Veracruz hasta la cima de las montañas más altas que pudieron ver y después...
¿Qué le pasó a Los Aguas Aguas?
R= Se los llevó la marea, se los tragó la historia, sobre todo la que nadie pregunta y solo puede ser contada frente al fuego, para sanar, para avanzar, para ver amanecer.
Gracias por venir.
La noche es inevitable y la fogata es una oportunidad que hay que buscar aunque duela, aunque de miedo, aunque sea difícil. No se debe ocultar la realidad.
Por suerte hay valientes que transitan las sombras, las llenan de amor, de calma y en este caso de Reggae.
Ya es bien sabido que existen en el mundo sabios guerreros que custodian el conocimiento, la magia y la medicina. pedimos su permiso para abrir el portal de los ancestros del futuro y conocer a los Raztecas...
En esta madrugada tengo el inmenso honor de escuchar para aprender de uno, del más grande.
Me tocó mostrar mis respetos al inmenso "Profe" Enrique Noguez que vino a consolarme aunque es él quien está de luto, un luto que es de todos los que amamos la música, extrañamos mucho al líder de los Rastrillos, por eso aquí apelamos a la magia para abrazarlo, para nombrarlo con mucho amor.
Gracias por tanto, Gerardo Pimentel El "Zopi".
También va un abrazo enorme hasta el cielo para mi tio Delfino Gracia Vazquez en su cumpleaños.
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