El recorte de financiación acometido por los "mass media" para buscar y producir contenidos propios y diversos, convierte la información en un sin fin reiterativo y machacón en el que todos los medios cuentan lo mismo, con el único matiz de la orientación ideológica que aplica cada uno. O difunden informaciones falsas e interesadas para engañar al destinatario. Reiteración discursiva que magnifica los hechos dando lugar a un alarmismo infundado que distorsiona la realidad, al que se añade el coro incesante de opinadores que aportan más confusión y radicalizan las posiciones y convierten en espectáculo la información. De esto modo el mensaje mediático se empobrece y la noticia, eje del discurso informativo, se enmaraña y enturbia, a lo que contribuye un cúmulo de fallos y errores frecuentes por la desaparición de los correctores con criterio y saber periodístico, y periodistas de cultura bisoña. Por eso, hoy más que nunca hay que estar alerta, aplicar el sentido común y la visión crítica, para destapar el engaño. Y apagar el aparato cuando lo que nos llega es aburrido o reiterativo hasta la nausea