La palabra tradición viene del latín “traditio” o “tradere”, que se refiere a “entregar”. Las tradiciones son entonces “herencias” que nos dejan quienes nos anteceden y que nosotros, en teoría, debemos perpetuar sin mayores objeciones. La importancia de las tradiciones se basa en que forman parte del legado cultural de las comunidades, y por lo tanto de nuestra identidad nacional, cultural o familiar.
Y si bien por muchos años las generaciones pasadas tenían ciertos resquemores asociados al abandono de estas prácticas heredadas, hoy, cuando la ciencia y la razón se han instalado de manera inamovible en nuestras vidas, se nos hace cada vez más difícil continuar repitiendo estas conductas, rituales y hábitos sin tener una justificación concreta y un efecto comprobable. ¿Qué sentido tienen entonces? ¿deberíamos romper con ellas? ¿O son la nostalgia y la memoria suficientes para que permanezcan en nuestras vidas? Hoy, en Pero qué necesidad! hablamos sobre las tradiciones y sobre el rebelde y necesario acto de romperlas.