¿Es el éxito sinónimo de felicidad? ¿O es sinónimo de ego? ¿Puedo sentir el éxito si no tengo testigos o gente que celebre conmigo? ¿Y qué pasa después del éxito? ¿buscamos otro? ¿es una eterna búsqueda, una meta inalcanzable donde solo algunos la rozarán momentáneamente para servir de ejemplo al resto de los mortales? Y qué me dices de perder, del fracaso, de estar abajo en el lado indeseable, caer en desgracia aunque todas tus facultades estén intactas. Ese lugar donde coqueteas con la vergüenza, y las expectativas y mitos que giraban alrededor tuyo se desvanecen y necesitas recordar que eres una multipersona, debes recordar que el hacer no define tu experiencia humana en esta vida. En el mundo de la selfie, del activismo en tuiter, del bruxismo neoliberal y de la estética bitch del “Yo no vine a hacer amigos, vine a ganar”, buscamos afectos intensos y recepciones adrenalínicas inmediatas. No hay pausa y demorarse es perderse y es desde este lugar donde escarbamos hoy.