Cuando tienes una casa en venta y pasa el tiempo y no consigues venderla, puede haber varios motivos por los cuales no lo consigas.
No siempre el precio es el principal problema par vender un inmueble, pero también ya que uno de los errores que cometemos es pensar que nuestra casa vale mucho más que el precio que nos aconseja nuestro agente inmobiliario por ese apego emocional.
La pregunta que podemos hacernos es si -¿realmente estás preparado para vender tu casa?. La respuesta que nos pueden dar en primera instancia es que sà por supuesto, ya que la venta muchas veces puede venir precedida de alguna necesidad que debamos abordar. Pero debajo de esta afirmación se pueden esconder el apego o el miedo.
Nos damos cuenta de ello cuando los propietarios muestran las viviendas demasiado personalizadas y que aunque le asesoremos y le aconsejamos a despersonalizar lo máximo posible ellos se niegan y no ven más allá de su apego emocional, sin percibir la casa como un producto que se tiene que vender.
Existe un mensaje (que no se ve) pero que indica la imposibilidad de acceder a la casa, que obviamente es descartada
Muchas veces tenemos que hacer un ejercicio de introspección, ya que a veces la imposibilidad de venta tiene que ver contigo, con el apego a tu propiedad por aferrarte a situaciones pasadas, emociones vividas (buenas o malas). La sensación de protección y la falta de ella nos provoca miedos que nos impiden avanzar.
Otra causa que influye y que dificulta las venta es, la relación con el dinero y las creencias limitantes que se tienen sobre él. Solemos repetir patrones que se nos han dado en nuestros antepasados, padres, abuelos y sin darnos cuenta actuamos de forma semejante. Ello nos puede llevar a pedir más por la casa que su valor actual de mercado, a paralizarnos y no querer negociar el precio a la baja. Motivos que te pueden llevar a tener memes y meses tu casa en venta sin lograrlo.
También podemos encontrar casos en los que los propietarios han dedicado mucho tiempo, dinero y esfuerzo en mejorar sus casas, pero a la hora de la venta las personas que las visitan no valoran ese esfuerzo y les comenta sólo los aspectos negativos. El propietario se siente decepcionado por la falta de empatÃa que perciben de los demás y casi que no desean que vengan (inconscientemente) a visitar la casa par ano escuchar quejas y propuesta a la baja.
Pero todo ello es provocado por el apego emocional que tenemos a las casas y a las cosas que hay en ella.
Mi consejo es que entiendas que tu casa es un producto de venta, un lugar que será de alguien en el futuro, que tu vas a construir cosas fabulosas en tu futuro cuando consigas vender tu propiedad y puedes hacer mucho para despegarte de ella.
Y ahora sigue escuchando el podcast y haz unos ejercicios que te propongo para cortar ese apego que tienes a la casa y verás como pronto consigues vender tu propiedad sin esfuerzo, sólo haciendo unos pequeños cambios.