Dicen que el ciclismo es un deporte de valores, sacrificio y épica. Y sí… pero también es un circo maravilloso, lleno de momentos surrealistas, debates eternos de bar y situaciones que solo pueden pasar cuando juntas bicicletas, ego, barro y vatios. Y precisamente de eso va el episodio de hoy.
Arrancamos con una escena que parece sacada de una comedia absurda, pero que fue muy real: Jonas Vingegaard, doble ganador del Tour, al suelo entrenando tranquilamente… por un cicloturista. No por una bajada técnica, ni por una moto despistada, ni por una rotonda traicionera. No. Por alguien que probablemente pensó: “me pongo a rueda cinco segundos y ya tengo anécdota para toda la vida”. Resultado: caída, susto y una lección universal que conviene repetir: los pros no son atracciones turísticas y la carretera no es un circuito privado. Humor aparte, hablamos de respeto, convivencia y sentido común… ese gran ausente cuando aparece Strava.
Del asfalto pasamos al lado menos amable del ciclismo, porque si algo caracteriza a este deporte es que conviven la poesía y el fango. En el episodio abordamos el positivo por dopaje en el equipo Polti, una noticia que vuelve a recordarnos que el ciclismo sigue luchando contra sus fantasmas. Analizamos el contexto, las reacciones, el eterno “yo no sabía nada” y el desgaste que este tipo de casos provocan en equipos modestos, aficionados y en la credibilidad del deporte. Sin dramatismos gratuitos, pero sin barrer nada debajo de la alfombra.
Y como no todo va a ser polémica, entramos en el terreno favorito de muchos: la tecnología ciclista. Hoy toca hablar de bielas ajustables, ese invento que promete hacerte pedalear mejor, más eficiente y más feliz… sin necesidad de entrenar más. Ajustes milimétricos, biomecánica, optimización del gesto y, sobre todo, una pregunta clave: ¿realmente marcan la diferencia o son otro juguete caro para justificar que seguimos sufriendo igual en los puertos? Spoiler: debatimos con ironía, pero también con datos y experiencia real.
Saltamos del mundo real al virtual, porque hoy en día el ciclismo también vive dentro de una pantalla. Zwift lanza “Next Up”, una nueva funcionalidad pensada para motivar, retar y enganchar todavía más a quienes entrenan indoor. Más objetivos, más estructura, más razones para sudar en el salón mientras fuera llueve, hace frío o simplemente no apetece salir. Analizamos qué aporta, a quién va dirigido y si realmente mejora la experiencia… o si simplemente añade otra capa de presión a algo que, en teoría, hacíamos por disfrutar.
Y si hablamos de disfrutar —o de dominar sin piedad— llegamos al barro. Mathieu van der Poel vuelve a proclamarse campeón del mundo de ciclocross 2026, sumando su octavo título mundial. Ocho. Como quien no quiere la cosa. Analizamos su actuación, su legado y ese aura de ciclista que no compite: impone. Un corredor que aparece, marca el ritmo, decide cuándo se acaba la carrera… y se va. Todo ello con una naturalidad que duele incluso al espectador.
Todo esto contado como debe ser: sin solemnidad innecesaria, con humor, con criterio y con ese punto de cachondeo que hace que el ciclismo sea todavía más disfrutable. Porque aquí hablamos de profesionales… pero también de lo que sentimos los que madrugamos para montar, sufrimos en el rodillo y opinamos como si lleváramos un pinganillo de director deportivo.
Y si has llegado hasta aquí, ya sabes lo que toca: comparte el episodio. No cuesta watts, no penaliza en Strava y ayuda a que este pequeño proyecto siga creciendo. Mándalo a tu grupeta, a tu amigo el “voy suave”, al del rodillo eterno o a ese cuñado que todavía cree que Indurain corría con discos.
Productos del podcast: https://frikisdelabici.com/site/%f0%9f%9b%a0%ef%b8%8f-cosas-que-usamos-cosas-que-molan/
Nuestro chat de Telegram: https://t.me/+_PkK2liJebU4NTRk
Recuerda, estamos en instagram en @capoabierto