La chef moañesa resurgió tras la ruina de su primer local. Cocinó en varios países para cadenas internacionales y regresó para abrir restaurante en Vigo con sus hijos. En el mundo competitivo de la alta cocina, en el que ellos acaparan el protagonismo, Álvarez se ha convertido en una referencia por su cocina que fusiona los platos gallegos con matices de la cocina latinoamericana.