Hoy aprenderemos como el Salmista, aún en medio de las dificultades, dar gracias a Dios por su amor, su cuidado y por su bondad Eterna. Amamos al Dios que servimos en privado y público principalmente.
En este breve episodio recordamos las muchas misericordias de Dios, y cómo nos libra del peligro cuando clamamos y oramos profundamente reconociendo que Él es a nuestra Roca, Refugio y nuestro Libertador.