Una de las protagonistas de las historia de mi tía abuela Julia era la Teresina, la hija de los «amos» de la primera casa donde ella había ido a servir a Huesca cuando tenía unos 20 años. Me hablaba mucho de ella, de cómo habían ido juntas a ver la primera película sonora o cómo habían encargado un abrigo de entretiempo a una modista, o cómo iban al baile, al Jai-Alai, y según mi tía los mozos la sacaban a bailar porque ella no era más guapa que otras, pero sí era más «resultona». Aquí hay un pequeño fragmento. Con el tiempo he averiguado que la Teresina fue la madre de Ángel Gari, un eminente antropólogo aragonés.