Según Norman Mailer, los Estados Unidos son “un país en donde todos los que vinieron rompieron raíces antiguas. Eso crea una ansiedad a largo plazo. Así que en los Estados Unidos la renuncia a provocar un disturbio siempre está ahí sentada, en oposición al otro gran deseo estadounidense, que es expresarse a uno mismo, ser libre y tener libertad de palabra”.