Constantemente nos preguntamos si “lo que hago, pienso y digo es pecado”, si lo que dicen los medios y figuras públicas está bien o mal, o si no entiendo lo que dice la Palabra. ¿Qué hago yo como católico? ¿Qué respuestas hay a las problemáticas en el mundo? Existen las respuestas, y muchas de ellas están en el Catecismo de la Iglesia Católica.