Hay momentos en nuestra vida donde caminaremos por hermosos prados llenos de paz y bendición, aunque también pasaremos por el desierto y valles de oscuridad, pero ya sea en uno o en otro recordemos que Dios está junto a nosotros. La fe y la confianza surgen del amor, aprendamos entonces a depender de Dios en toda circunstancia teniendo fe en lo que Él va a hacer, no dudemos de nuestro Padre Celestial recordando lo que el hizo y creyendo que lo volverá a hacer.