Al borde de sus noventa años Elia Gómez Guillén no puede desprender de su memoria las líneas que hace más de medio siglo le escribiera a la heroína de la Revolución Celia Sánchez Manduley, su historia nos devuelve la capacidad sin límites de una mujer que no encontró tiempo para el descanso y luego de bajar las laderas escarpadas de la Sierra Maestra siguió del lado de los humildes.