Cuando el 2025 abrió sus puertas, el colectivo de la Empresa Universal Sancti- Spiritus, ubicada en Cabaiguán, comenzó a implementar acciones, a pensar diferente y a despojarse de viejos preceptos, todo con el propósito de cumplir un plan que parecía ambicioso, pero que logró consumarse, incluso antes de que concluyera el año