En este episodio contamos cómo nació El Centro Para La Gran Comisión (CGC): un tanque pensante para agilizar la Gran Comisión y formar discípulos de Cristo.
Fue construido en plena pandemia, rodeado de obstáculos y presupuestos imposibles. Cada cifra nos llevaba a orar. Decidimos priorizar ayudar a las personas antes que invertir en el edificio… y vimos la provisión sobrenatural de Dios. Dejamos espacios por fe, y Dios movió corazones para llenarlos.
Este lugar tiene un mensaje claro: GRACIAS.
Gracias a Dios por Su fidelidad. Gracias al equipo y a cada corazón que creyó en la visión. Él puso los términos… y Él mismo los cumplió.
Aprendimos que:
La perseverancia en obediencia activa la promesa.
No se deben subestimar los pequeños comienzos.
No estamos enamorados de los ladrillos, sino de la gente.
Cuando Dios da la visión, da la provisión.
Hoy, al ver este lugar, lo único que podemos hacer es adorar. Oramos para que las próximas generaciones continúen la misión, porque procesos como este no solo construyen espacios… transforman vidas.