En este poderoso mensaje basado en Lucas 19:37–40, el Rev. Jonathan Martínez desafía a la iglesia a no permanecer callada delante de las maravillas de Dios.
Mientras Jesús descendía del Monte de los Olivos, una multitud de discípulos comenzó a alabar a Dios a gran voz por todo lo que había visto. Cuando algunos fariseos pidieron que los discípulos guardaran silencio, Jesús respondió:
“Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían.”
Este mensaje nos recuerda que fuimos creados para glorificar a Dios, proclamar Su grandeza y testificar de lo que Él ha hecho. No debemos permitir que las emociones, las dificultades, las ofensas o las circunstancias apaguen nuestra alabanza.
El enemigo quiere convencer al creyente de quedarse callado, especialmente cuando las cosas no salen como esperaba. Pero la iglesia viva continúa alabando, continúa orando y continúa clamando.
El Rev. Jonathan Martínez enseña que clamar a Dios revela nuestra absoluta dependencia de Él. El clamor no es una oración indiferente; surge desde lo profundo del corazón cuando reconocemos que Dios es nuestra ayuda, nuestro sanador y nuestra única respuesta.
A través de ejemplos como Israel clamando desde Egipto, Ana pidiendo un hijo y Pedro clamando mientras se hundía, vemos una verdad constante: el pueblo de Dios no deja de clamar solamente porque todavía no ve la respuesta.
También somos llamados a contar las maravillas que Dios ha hecho. Si Él te ha sanado, testifica. Si abrió una puerta, testifica. Si te rescató, testifica. Si transformó tu vida, no permanezcas callado.
Basado también en Salmo 30, este mensaje declara esperanza sobre quienes atraviesan una temporada difícil: el lloro puede durar una noche, pero la alegría viene por la mañana.
No dejes de clamar.
No dejes de alabar.
No dejes de testificar.
No dejes que las piedras tengan que hacerlo por ti.
📍 Calvary – Centro Cristiano
📍 Del City, Oklahoma
🕘 Domingos: 9:00 AM y 11:30 AM
🕖 Miércoles: 7:00 PM
🎧 Interpretación disponible los domingos a las 6:30 PM en el santuario principal.