En muchas ocasiones nos cuestionamos porque dejamos muchas tareas para después y ese día no llega. Lavar el coche. Acompañar a mi hijo a natación. Escuchar los sueños de mi esposa. Sacar al perro. En fin tantas cosas y nos sentimos mal por ello; pero ¿cuántas veces te has detenido a pensar y lo que tiene que ver con el sentir? Esto si que lo aplazas... Me gustaría decirle que lo amo, pero no es el momento. Ella debería saber como me gusta, pero se lo diré luego. Mamá hoy ha sido un día especial, la casa, la cena, todo delicioso, pero eso son bobadas mías, ella sabe que me agradó. Hijo estoy muy orgulloso de ti, de pronto se vuelve presumido. Muchas cosas guardadas en la mente y el corazón, que los otros deberían saber, pero no hay tempo, no es el momento, luego .¿ Y si no hay un después, y si ellos ya no están?