Nuestros niños deben vivir la niñez, los juegos, la alegría compartida con sus amigos. Deben disfrutar del sol, el viento, la lluvia. Deben vivir intensamente el día en el físico y el emocional para que llegue la noche y estén cansados de reír, gritar, saltar y descansen plenamente apenas comenzando la noche. Es mi invitación y un reto para los PADRES con mayúscula del hoy. Un abrazo en Cercanía desde el alma. Thissumy Krístal