En este episodio platiqué con Marisa: 55 años de edad y 30 años siendo empleada, pero hoy con una decisión muy clara: quiere que su vida tome otro rumbo.
Tuvimos una conversación profunda sobre algo que muchas personas necesitan escuchar:
Nunca es demasiado tarde para cambiar de dirección.
Pero querer una vida diferente manteniendo las mismas creencias, las mismas ideas y la misma forma de pensar es probablemente el mayor riesgo.
Si quieres resultados diferentes, primero necesitas pensar diferente.
Porque no hay mejor definición de locura que seguir pensando y haciendo lo mismo esperando que tu vida cambie.
Esta conversación te la comparto porque quizá Marisa tenga 55 años… pero su historia puede parecerse mucho a la tuya.
Espero que te sea de utilidad.
Y si tú también estás buscando un cambio y quieres postularte para uno de los espacios limitados de nuestro programa de aspirantes, envíame este episodio por Instagram a @cesarrobleeconomista y revisamos las posibilidades de que puedas formar parte.